Con la llegada del otoño, aparece la lluvia, el frío y con ellos los primeros catarros. Tos, dolor de cabeza, congestión nasal…molestos síntomas que nos dejan hechos polvo durante días. Pero ¿qué puedo hacer? ¿cómo se puede curar? ¿se puede prevenir? Realmente no hay ningún tratamiento para curar los catarros, pero sí para aliviar los síntomas y sobre todo para intentar prevenirlo.

¿Qué es un catarro?

El catarro común es una infección, generalmente benigna, originada por varios tipos de virus (el más común el rinovirus) y que se propagan sobre todo en las estaciones de otoño y  primavera.

Mujer resfriada

 

La forma de contagio más común es de persona a persona, aunque también se pueden transmitir a través de las secreciones nasales y  bucales de la persona infectada. Por eso, la mejor forma de prevenir el contagio es lavarse las manos tras estornudar, tirar los pañuelos inmediatamente después de usarlos, y si es necesario utilizar desinfectantes en la zona donde se encuentre una persona con catarro.

 

Diferencias entre un catarro y una gripe

Muchas veces confundimos el catarro con una gripe, y es que los dos están producidos por un virus, aunque estos sean diferentes. Los rinovirus ( que producen los catarros) no pueden producir una gripe, pero el virus de la gripe sí que puede provocar un catarro. De ahí, que muchas veces no sepamos si se trata de una gripe o de un catarro, aunque realmente existan muchas diferencias.

Los síntomas del catarro son paulatinos  y no suele producir fiebre, mientras que la gripe aparece de forma súbita y provoca mucha fiebre. Por otra parte, el catarro no provoca dolores musculares ni articulares, en todo caso dolor de cabeza, de garganta, oído y ojos. Por contra, la gripe produce dolores musculares y articulares, de espalda y de cabeza.

El catarro suele aparecer tras un período de incubación de entre 24 y 72 horas. Empieza con dolor de garganta, dificultad para tragar, tras lo que aparecen los estornudos, congestión nasal y malestar general.

Tratamientos contra el catarro

No hay ningún tratamiento que cure el catarro, éste debe curarse por sí solo, pero sí que existen diferentes tratamientos para acabar con los molestos síntomas que genera el resfriado.  Para el dolor y el malestar general no mejor es tomar paracetamol o ibuprofeno.

termometro

Para la congestión nasal, los descongestivos nasales tópicos, aunque no hay que abusar de ellos. Siempre es preferible utilizar métodos naturales como los vahos, inhalando vapor de agua con unas gotas de eucalipto, o los lavados nasales con suero fisiológico.

Los antiestamínicos nos aliviaran los estornudos y el goteo nasal. Además, hay gran cantidad de preparados para aliviar los síntomas del resfriado, por ello lo recomendable es que consultes a tu farmacéutico, él te dirá el que mejor se adapta a ti.

Alimentos para prevenir el catarro

Hay alimentos que nos pueden ayudar a evitar el catarro, puesto que incrementan nuestras defensas y nos hacen más resistentes ante el ataque de un virus. Destacamos 11 alimentos que no deben faltar en tu dieta estos meses de otoño e invierno:

  1. Calabaza: Tiene una importante presencia de beta-caroteno que una vez absorbido por el cuerpo se transforma en Vitamina A. Ayuda a eliminar la mucosidad de los bronquios, pulmones y garganta.

calabaza

2. Granada: Muy rica en Vitamina C y tres veces más antioxidante que el té verde. Ideal para combatir la fiebre, así como los dolores de garganta y la infección de oído.

3. Kiwi: Una de las frutas con más vitamina C, y por tanto con altas propiedades antioxidantes, lo que estimula el sistema inmunitario ayuda a prevenir los catarros.

4. Mandarina, Naranja y limón: Se recomienda alternar el consumo de mandarina y naranja, porque la primera aporta grandes dosis de beta-caroteno, es decir, Vitamina A y la naranja Vitamina C, las dos fundamentales para estimular el sistema inmunológico. Por su parte, el limón tiene un gran poder antiséptico, lo que lo convierte en un remedio infalible contra la tos y el dolor de garganta.

5. Huevo: Es rico en minerales, especialmente selenio y zinc, lo que nos ayuda a mantener nuestro sistema inmunológico sano.

6. Ajo crudo: Es el mejor antibiótico natural, con propiedades preventivas y curativas.

7. Cebolla: Sus propiedades son similares a las del ajo, pero además no las pierde al cocinarse. Es buena también para aliviar la inflamación de garganta.

8. Frutos Secos: Se recomienda el consumo de 60 gramos diarios, sobre todo en invierno, porque nos aportan la energía necesaria para mantener la temperatura corporal. Los más sanos son las nueces, avellanas, almendras, pistachos o pipas de calabaza.

frutos secos

9. Legumbres: Como los frutos secos, son muy energéticas y nos ayudan a mantener la temperatura corporal. Se recomienda el consumo al menos una vez a la semana.

10. Manzanilla: Una infusión de manzanilla nos ayudará sobre todo a calmar y aliviar la tos.

11. Miel: Tiene poder preventivo, porque ayuda a incrementar las defensas, y curativo porque ayuda a combatir la tos.

 

 

Fuentes: webconsultas, ABC vida sana, huffingtonpost.